El calentamiento deportivo es un conjunto
de ejercicios
de músculos y articulaciones
ordenados de un modo gradual con la finalidad de preparar al organismo para un
mejor rendimiento físico y para evitar algún tipo de contracción muscular o
alguna lesión física. El calentamiento físico, ya sea antes de un partido
profesional o antes de empezar una actividad deportiva recreativa, es
fundamental para el correcto desarrollo de la misma.
 |
| Imagen obtenida de Pixabay |
El
calentamiento consiste en realizar una serie de movimientos que provocan un
aumento de la temperatura muscular. Su intensidad subirá con el tiempo de
calentamiento, es decir, al principio se calienta con ejercicios de baja
intensidad y luego con ejercicios de alta intensidad para no forzar al cuerpo e
ir preparándolo poco a poco.
El ritmo
cardíaco y la frecuencia
respiratoria también suben, porque a medida de que se realiza un
ejercicio con mayor intensidad, se necesitan más nutrientes y más oxígeno para sostener la
actividad.
La finalidad
del calentamiento es conseguir que nuestro cuerpo alcance un nivel óptimo de
forma paulatina. De ese modo al iniciar una actividad podremos rendir al máximo
y además prevenir posibles lesiones. Entre los beneficios del calentamiento se
encuentran:
· Mejora las posibilidades
orgánicas de tipo fisiológico
y físico.
· Mejora el movimiento
corporal al afectar a la coordinación
y el equilibrio.
· Mejora la actividad
cardíaca y la respiración.
· Mejora la actuación en
la actividad.
· Prevención de lesiones
al proteger los músculos
y las articulaciones.
Efectos:
· Sobre el organismo:
ü Aumento de
la temperatura corporal que puede subir hasta por encima de los 38,5 ºC.
ü Aumento
del riego sanguíneo y de la irrigación de los músculos, lo que proporciona
mayor aporte de oxígeno y evacuación del dióxido de carbono.
ü Aumento de
la actividad pulmonar y mejora en la utilización del oxígeno.
ü Aumento de
la velocidad de contracción muscular.
· Sobre la motricidad:
ü Mejora de
la transmisión de los impulsos nerviosos.
ü Aumento de
la sensibilidad propioceptiva.
ü Economía
de energía.
· Sobre la actuación en la
actividad:
ü Aumento de
capacidades psíquicas y cognitivas: atención, concentración y procesamiento de
la información.
ü Aumento de
las capacidades orgánicas y artículo-musculares.
ü Aumento de
los niveles de fuerza.
· Sobre la prevención de
lesiones:
ü Aumento de
la temperatura del cuerpo y bajada de la viscosidad sinovial que facilita el
roce articular y muscular.
ü Aumento de
la elasticidad muscular que evita alargamientos bruscos y desgarros musculares.
ü Adaptación
a las acciones motrices.
Tipos:
En la
práctica deportiva se distinguen diversos tipos de calentamiento según la
actividad posterior que se vaya a realizar:
· De entrenamiento: es una parte de la
sesión, que se aprovecha para realizar tareas concretas (aumenta los niveles de
Flexibilidad, mejorar una técnica concreta, etc.), aparte de servir como
preparación para las tareas posteriores de la parte central de la sesión.
· De competición: preparando física y
psicológicamente para la competición.
· De sesión en Educación
Física: parte introductoria y preparatoria para la parte principal donde se
trabajarán los objetivos de sesión.
Desde el punto de vista del rendimiento, se habla de un calentamiento pasivo y
un calentamiento activo.
Calentamiento pasivo: Surgió en 1957 en
Checoslovaquia, de los estudios de Carlessi y Forbes (citado por Álvarez del
Villar, 1992), quienes aplicaron duchas calientes y masajes estimulantes, si
bien los resultados positivos fueron mínimos, más bien estas aplicaciones
forman parte de las formas de recuperación pasiva, entre las que hay que citar:
el descanso; la ducha; el baño; el hidromasaje; la sauna; el masaje; la
relajación; diatermia (radiaciones), el sueño. Suele ser un complemento del
calentamiento activo.
Calentamiento activo o convencional: realizado mediante
actividades físico-deportivas adaptadas o no a la posterior actividad o
competición. Este calentamiento deberá formar parte de cada programa de
entrenamiento y se aplica en cada sesión de trabajo. Está supeditado a las
características de cada individuo y a las circunstancias de la actividad
deportiva que realiza. Aquí el profesor o entrenador, debe orientar e iniciar
al alumno o deportista, pero es éste el que debe de apreciar en sí mismo y por
sí mismo cuando está realmente a punto. Tan perjudicial es no calentar como
hacerlo inadecuadamente a efectos de un buen resultado deportivo. Dentro del
calentamiento activo, hay que distinguir dos partes: general y específica.
ü General: aquel calentamiento
orientado y valido para cualquier tipo de actividad físico-deportiva en base a
ejercicios de preparación física general destinados a todos los sistemas
funcionales del organismo y a los grupos musculares más importantes del sujeto.
Este tipo de calentamiento debe preceder al tipo específico y mediante su
realización se aumenta la capacidad de locomoción y de los sistemas
metabólicos. Se realiza por medio de carreras suaves, ejercicios de soltura y
estiramiento, y coordinación dirigidos a activar la circulación en general y
que las articulaciones y grandes músculos entren en calor. Por tanto, se
recurre a ejercicios generales que estimulan la actividad de los sistemas
funcionales: de dirección, de alimentación y de movimiento. Debe imperar la
variedad y que las repeticiones sean escasas para evitar aburrimientos.
ü Específico: dirigido a grupos
musculares más concretos, ejercicios relacionados con la actividad deportiva de
la parte principal, se pueden emplear ejercicios técnicos, que buscan la puesta
a punto del sistema neuromuscular y la revisión técnica que va a utilizar en la
coordinación fina de los movimientos musculares y/o en las habilidades
complejas que necesitan ser repetidas.